miércoles, 4 de agosto de 2010

Siempre ye branu, anque agora...


Cuando nun topo razón nin causa a lo que nun debía ser y fue, o meyor dicho, a lo que tenía que ser y fue, procuro dir, al menos de tarde en tarde, hasta la oriella la mar, onde s'estrellen les oles d'una nuna, al so ritmu, y cuatro frebes d'ocle queden a podrecer sobre l'arena. A la vera la mar, onde xugábamos tan desentendíos y felices, tan desnudos, colos pulmones llimpios y la conciencia serena, col flotador de goma, el calderu, el rastriellu y la paleta, y tolo más terrible yera ver cómo s'esmoronaben los castiellos o manchar les toalles de galipote o nun saber tirase dende la pilastra de cabeza. Siempre ye branu, anque agora:

Orbaya. Toi en medio


la tierra. Miro p'atrás. Pésame hasta


la lluz.


Máncame l'aire.


Si confesara agora parte les mios verdaes


paeceríenvos mentira.


 (AGO. Hierba y verano. Bañugues. 31-07-10. Tardes de cal viva)

martes, 3 de agosto de 2010

Siempre branu na memoria


Aurelio González Ovies

Dende siempre, cuando la vida me pega una patada, cuando recibo focicazos ensin esperalos, cuando, de sópitu, me puña'l mundu coles sos cornaes tremendes y fondies, entós retornu al branu. Casi siempre métome nel branu cuando recibo una puñalada, casi siempre ye branu cuando doi p'atrás y nun quiero siguir; casi siempre xuliu cuando resístome a mirar lo que me rodia o nun soi a soportar lo que me duel.

Branu coles griespes roncando a la mio vera y los sanxuanes inundando la lluz. Branu coles arañes texendo nos bardiales el so invisible palaciu poligonal. Coles avionetes qu'arrastren les pancartes de fábriques de muebles y d'electrodomésticos.

Branu col cielu mui quietu y mui xigante y mui altu. Branu cola brisa na cara y les puertes de casa abiertes de par en par. Col rinchar de dalguna carretilla que sube caleya arriba. Coles llagarteses asolinando nes teyes y los turistes echando la partida, con gafes y nevera, debaxo la sombriya. Colos pies descalzos, en manga curtia, la visera y los brazos escalabraos. Y toos. Toos y siempre branu.
Volver a namorate, baxate

a mayu. Enseñate los ñeros

de les raitanes. Ponete un rayu sol

sobre la frente. Cariciate'l

pelu. Coyete un puñadín de pitinos

y anises. Curate la sonrisa

col xugu les llecheres. Volver

date la mano. Cazate grillos.

Apoyame en to pechu.

Sentite'l corazón. Ver cómo tiembles.



Volver a namorate. Tar esperándote.

Vete venir saltando pente l'alfalfa.

Abrazate.

Abrazate. Goler esa tenreza

que teníes na carne, como de cielu

azul y edá de freses.

VolverÉ,

pa nun quedar -nada pue quedar-

pero sabiendo yá que nunca más

se vuelve.

lunes, 2 de agosto de 2010

Hoy como todos los días


Hoy como todos los días:
te levantas y piensas vagamente en todo lo que espera.
Nada. Esa es la palabra más llena,
nada como el polvo, como el humo,
como el silencio, nada como la vida misma,
como los cuentos de hadas, los mitos, las leyendas
y un etcétera largo. Nada como los días.
Quiero que no te apagues como todos nosotros.
Te llamaré la rosa y otra vez la rosa.


domingo, 1 de agosto de 2010

De tarde en tarde

 

De tarde en tarde quiero que vengas
a decirme algo,
por ejemplo, que existes y sabes que existimos,
que la vida no es todo tirar hacia delante
sin pararse a pensar
eso que ya no somos ni seremos ni hemos sido.
Porque ¿a veces no te ocurre
que has sentido una voz, un rostro, un gesto
y se te abren los brazos... y es el recuerdo?
¿Conocías a José, Rosario, Inés..? Se han muerto.
Tampoco están, tampoco,
ni Gruñón, ni el silencio amarillo de tus dalias,
y el mar desde tu casa se ve un poco más viejo.
También yo he envejecido:
mi voz, mi andar, mi cuerpo...
Pero la vida es esto, ya se sabe:
soñar que hay siempre tiempo
para olvidar que uno puede ser atrapado en el intento.

(Para Mª Sol, desde su pueblo)


(AGO. La Calahorra. Granada. 03-09-10. Tardes de cal viva)

viernes, 30 de julio de 2010

Argos


Los caseros no atienden a sus ojos, 
pero detrás de sus negras pestañas 
oculta una tristeza tan redonda 
que apenas le permite la mirada. 
Por eso algunas veces con la cola, 
cuando escucha el sigilo de las vacas, 
dibuja sobre el barro en que reposa 
retazos de impotencia y de desgana. 
Y poco a poco el giro de las moscas 
que rondan sobre él noche y mañana, 
le han dado un parecido con las cosas 
que a la muerte se pudren olvidadas. 
Su hocico respingón ya tiene forma 
del aullido más último del alma, 
y de aquella nariz de caracola 
tan única en los rastros de la caza, 
cuelga la transparencia de una gota 
que ya no puede secarse con la pata. 
Y aunque sigue esperando, de su boca
sale de vez en cuando esa palabra 
con que expresan los perros su derrota;
y lloriquea y cae y se levanta...



Escena de casa


Ye qu'anque nada puea
detenese,
fui tan feliz que yá ye suficiente. Baxo'l
escurecer, equí, recuerdo
agora
la vida madurando
como un frutu brillante. Les andarines fieles
xirando hasta la cuadra y el golor
de la yerba.

-Mio ma yera tan moza...-

Esistió too en mi. El cariñu y la infancia
como un pan abondante,
los rayos del branu entrando
hasta la siesta. El nome delos páxaros,
el so cantar. Lluciérnagues
col silenciu prendíu so les nueches
tan llargues.

Too fue tan de verdá que ye bastante.
Más p'allá, los palos de la lluz,
los maizales
y el mundu terminábase.

martes, 27 de julio de 2010

Y sé también qué significa la esperanza


Y sé también qué significa la esperanza:
todo pudiera ser, pero no es nada.
Hemos venido a construir el nido en vuestros brazos,
a pasar un invierno junto al fuego
y recitar el frío de las cigüeñas. La vida es esto,
amor mío, esta mano que tiembla cuando quita tu ropa,
esta lluvia que arrolla en tus espaldas, este molino de agua
que hace girar tus ojos.
Estaremos aquí hasta que pase la bandada
con la que hemos llegado
y entonces cerraremos las puertas de la casa,
dejaremos los muros mirando nuestro vuelo,
y nos alejaremos. Todo seguirá igual
y alguna flor por mayo crecerá con tu nombre.
La vida es poca, amor mío, (si restamos las horas
en que nos preguntamos quién somos realmente
o salimos al mundo con la máscara puesta),
y los días se acercan tan puntuales
con sus rollos de luz,
que una pausa a mediados de la noche
rompería los péndulos del cosmos
y se vería en tu carne el secreto del tiempo.
Nos iremos. Eso es todo. Y en las verjas del patio
donde hemos sido hombre, niño, mujer, adolescentes,
enramarán tu alma para impedir el paso.


Gus




Ay, Gusana qué sola
se sintió bien temprano,
al ver vacío el hueco
de su Gusano.
En la misma manzana
cincuenta años...
cincuenta años durmiendo,
cincuenta paseando.
Juntos toda la vida,
Gusana con Gusano,
juntos a las lechugas,
juntos a higos pasos.
Ay, Gusana, qué pena
cuando estira los brazos
y no toca la barriga
de su Gusano.
Cincuenta años queriéndose,
cincuenta años casados,
cincuenta años, cincuenta,
hasta que se jubilaron.
Y ahora que iban a ir
de vacaciones a un plátano,
a un agujero nuevo
a orillas del verano...
¡A Gusano lo pisa
la pata de un caballo!
Ay, Gusana qué largos
se te hacen los sábados.
Gusano te diría:
¡Levántame ese ánimo!