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martes, 5 de julio de 2011

Caminos no trazados


Una ocasión es posiblemente
de las presencias más cortas.
La prontitud que media entre el ala y el vuelo,
la sensación que se hunde entre el suelo
y el paso.
La distancia sonora entre idea y palabra.

Sólo son de presente la ocasión y el relámpago.
Y adverbios muy puntuales que ocurren
enseguida.

Nada pueden los hombres todavía
sobre sus calendarios. Una ocasión
no ocupa luz ni espacio en una fecha.
Nada saben los hombres de su acontecimiento ni de su impronta.

Sucede como con el azul del mar o la explosión exacta
de cualquier primavera.

Existe sólo allí, entre su actualidad y un nombre solo,
como cualquier mirada de unos ojos,
como cualquier estrella de la noche.
Como cualquier instante de la noche.



Una realidad aparte
(C) Aurelio González Ovies
Marian Suárez
Cuadernos FÍBULA de Poesía
Avilés 2005

Voz: María García Esperón
MMXI

sábado, 2 de julio de 2011

Tras la inminencia de una huella llamada libertad




Tienes razón, Antonio, hay que ser muy hombre para soportar la belleza. Pero algo dices tú que no es humano. ¿Qué sientes en la boca si pronuncias? ¿Qué inyectas a tus ojos, cómo miran? ¿Con qué tocan tus manos?


Cuando nombras las cosas me inundan su volumen, su ácido y su jugo y su dulzura. Todo cambia desde los hospitales de tu ser hasta el espacio enorme de la tierra. Tu voz transforma el mundo. Pero no es una guerra ni tampoco un disparo. Es tu voz, tu voz intraducible como el idioma que no ha llegado a ser del todo todavía. Tu voz que no se pierde.


¿Cuánto sufres por una palabra hermosa? ¿De qué arbusto recoges tantos símbolos? ¿A qué sinagoga acuden las velas de tu espíritu? Si yo te preguntara por qué no somos nada, con qué vegetal responderías. Con qué veneno.


No has estado en la muerte y yo te creo. Dime quién eres antes de acercarte más a mi corazón. Porque tú comes la fugacidad. Porque tú das sueño con libros a los muertos. Porque tú habitas los enjambres. Tú telegrafías la luz. Tú redactas el tiempo y transcribes a mano las lunas llenas.


No has bajado a la muerte, pero te creo.


La vida tiene muerte.


Hay que ser muy hombre, Antonio.


Algo existe en tu nombre más inmenso que tú. Ése eres tú, Antonio, hombre. Hombre con Hombre de poeta.




Voz: María García Esperón
Música: Kitaro
MMXI

martes, 31 de mayo de 2011

El espesor del aire al deshacerse


Como cuando Eneas, al llegar a Cartago, lloraba frente a un fresco..

A veces de una música descienden nombres hermosísimos, abrazos

que nos aman todavía, labios dorados, voces reconocibles, sabores impronunciables.

A veces una palabra huele a corazón como, cuando hace ya muchos años

entrábamos en casa, de la mano.

Son el amor y la memoria quienes hablan.


(C) Aurelio González Ovies
Marian Suárez
Una realidad aparte.
Cuadernos Fíbula de poesía,
Avilés, 2005.
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

martes, 24 de mayo de 2011

El tiempo por venir


Esperar es ponerse la piel de las burbujas
y dejarse subir, como el humo, despacio.
Y alcanzar una altura que rima
dócilmente con las altas montañas y el frío del deseo.

Y creerse burbuja y mirarse en redondo.
Descubrirse en el antes, transparente, sin nada.
Tocarse cristalino en el después, sin nada.
Y abrazarse a uno mismo otra vez, actualmente, al volumen
burbuja de la propia esperanza.

Esperar es precioso, preciso, en cualquier parte.
Hermosamente humano. Y a cualquier hora
pueden chiflar, desde lo lejos,
los vagones que traen viajeros impensables,
baúles que un difunto ha dejado a tu nombre
con anillos de verso y cuartillas labradas.

Así es como se espera.
Sabiendo ser paisaje en vez de tiempo,
geógrafo de toda una palabra.
Y se hace necesario quedarse muchas noches mirando las estrellas.

Las estrellas alumbran porque esperan.

Todo en la realidad espera otra ocasión
y vive hacia el mañana.

La belleza por llegar es la certidumbre más firme
del poeta.

Para esperar conviene arder.
El proceso es el mismo. Materia con astillas
donde una chispa escribe sus plurales.
Ardor que nace; ardor que se estremece. Ceniza.

Es hermoso esperar. Humanamente grande.
Mientras esperas llueve y zarpan barcos.
Puede hacerse de noche y ser muy pronto.
Nacer un mapa nuevo, cerrarse un episodio,
perpetuar una risa, esparcirse la música, descubrirse
un color o reencarnarse un sueño.

Hay muchas circunstancias en una nueva espera.

El tiempo por venir es la extensión más vivida
del poeta.

(C) Aurelio González Ovies
Marian Suárez
Una realidad aparte
Cuadernos FÍBULA de poesía
Aviles, 2005


Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

sábado, 21 de mayo de 2011

Voz en extravío


Yo nunca seré el mismo. Jamás seré completo.
Cuando una pérdida acontece
empalidecen la gramática, los pronombres
más cómplices, los verbos posesivos.

Con una ausencia así sobre los hombros
yo voy por la existencia como un amante a ciegas
que cuando ve una estrella,
o cuando escucha el mar
finge que no es verdad la música del agua
que alumbra en mi retina;
y que eres el poema jamás finalizado,
la túnica sin fin de mi escritura
que busca en su dolor el finiquito de mi voz.

Rosa del sueño, garante de mis noches,
hazme daga del alba
sobre la piel abierta de todos los idiomas;
mi quietud de artilugio
sin que nadie dé cuerda
a mi extravío.

Pero yo ya lo sé. Ya nunca seré el mismo.

(C) Aurelio González Ovies
Marian Suárez
Una realidad aparte.
Cuadernos FÍBULA de Poesía
Avilés, 2005

Voz
María García Esperón
Música
L. Einaudi
MMXI

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Exilios interiores



EXILIOS INTERIORES

En tu espacio está todo lo que asumes de espacio,

todo lo que tú ocupas como parte del mundo,

todo lo que del mundo forma parte de ti.

Tú, como peso en la piedra. Como el rojo

en la rosa. Como el aire en el árbol. Como el puño al poema.


Y si un día miraras y encontraras caballos

aunque no sean caballos, y tú

vieras caballos

(aunque sean de humo), porque tú ves caballos,

podrán ser tus caballos y llevarte muy lejos

y enseñarte a galope

aquello que no existe pero nos lo parece

y aquello que resurge

y brota
y está ahí, brillante, desde siempre,

desde siempre esperando caballos

luminosos con un hombre que admite:

solamente nosotros mentimos las verdades.

Y entonces tú te posas y tus caballos beben

y una extensión muy grande

como un libro con toda la noche y las estrellas,

como un verso gigante de donde baja el agua

serán espacio tuyo,

mirada de tus ojos,

tamaño de tus manos,

instante muy fugaz, realidad muy larga.

Y entonces tú cabalgas, en tus caballos ágiles,

aunque sean de pétalos que van quedando atrás,

aunque sean de olas que mueren en la arena,

aunque sean caballos, de tan hermosos,

breves.

martes, 21 de septiembre de 2010

Exiles intérieurs




Exiles intérieurs
Dans ton espace est tout ce que tu assumes d'espace,
tout ce qui tu occupes comme partie du monde,
tout ce qui du monde fait partie de toi.
Toi, comme poids dans la pierre. Comme le rouge
dans la rose. Comme l'air dans l'arbre. Comme le poing dans le poème.
Et si un jour tu regardais et trouvais des chevaux
même s'ils n'étaient pas de chevaux, et toi
tu verrais des chevaux
(même s'ils n'étaient que fumée), parce que toi tu vois des chevaux,
ils pourraient être tes chevaux et t'emporter très loin
et t'apprendre au galop
ce qui n'existe pas mais nous paraît exister
et ce qui resurgit et pousse et se tient là, brillant, depuis toujours,
depuis toujours attendant des chevaux
lumineux avec un homme qui admet :
il n'ya que nous à mentir les vérités.
Et alors tu te poses et tes chevaux boivent
et une étendue très grande
comme un livre avec toute la nuit et les étoiles,
comme un verset géant d'où tombe l'eau
devient ton espace,
le regard de tes yeux,
la dimension de tes mains,
l'instant très fugace, la réalité très longue.
Et alors tu chevauches, sur tes chevaux agiles,
bien qu'ils soient des pétales qui restent en arrière,
bien qu'ils soient des vagues qui meurent dans le sable,
bien qu'ils soient des chevaux, si beaux,
si brefs.

Traducción: Jean Dif
Realización: Catamaram

sábado, 27 de marzo de 2010

Exilios interiores


En tu espacio está todo lo que asumes de espacio,
todo lo que tú ocupas como parte del mundo,
todo lo que del mundo forma parte de ti.
Tú, como peso en la piedra. Como el rojo
en la rosa. Como el aire en el árbol. Como el puño al poema.

Y si un día miraras y encontraras caballos
aunque no sean caballos, y tú
vieras caballos
(aunque sean de humo), porque tú ves caballos,
podrán ser tus caballos y llevarte muy lejos
y enseñarte a galope
aquello que no existe pero nos lo parece
y aquello que resurge y brota y está ahí, brillante, desde siempre,
desde siempre esperando caballos
luminosos con un hombre que admite:
solamente nosotros mentimos las verdades.
Y entonces tú te posas y tus caballos beben
y una extensión muy grande
como un libro con toda la noche y las estrellas,
como un verso gigante de donde baja el agua
serán espacio tuyo,
mirada de tus ojos,
tamaño de tus manos,
instante muy fugaz, realidad muy larga.
Y entonces tú cabalgas, en tus caballos ágiles,
aunque sean de pétalos que van quedando atrás,
aunque sean de olas que mueren en la arena,
aunque sean caballos, de tan hermosos,
breves.

Video realizado por Catamaram